CURAR ACNE

 

tratamientos contra el acne

Tratamientos contra el acne
Exfoliacion y Tratamientos Físicos Contra El Acné

El acné suave o moderado suele tratarse mejor con cremas y ungüentos de uso tópico. Los casos de acné más severos se pueden tratar en una variedad de alternativas, entre ellas los antibióticos tanto por vía oral como en cremas de uso tópico, también se emplean ungüentos, y existe también la alternativa de los tratamientos físicos, ya sea el peeling, la exfoliación química o el drenaje.

Los tratamientos físicos deben ser realizados por un dermatólogo ya sea la exfoliación o las otras alternativas. Hacer estallar los granos es una forma de tratamiento físico, pero es un ejemplo claro de un tratamiento físico desacertado.

Como siempre se menciona, estallar los granos lo único que produce es que el acné se extienda, ya que se esparcen las bacterias a las zonas colindantes, y también pueden crear marcas que luego son muy difíciles de hacer desaparecer. Los tratamientos físicos realizados en ambientes controlados (en la consulta del doctor) disminuyen el riesgo de que aparezca mayor infección o marcas, y al mismo tiempo incrementa las opciones de lograr un mejor resultado con el tratamiento.

Tratamientos contra el acne 

Exfoliación

La primera capa de piel se puede quitar o pelar ya sea por medios químicos o por abrasión. En la exfoliación con sustancias químicas se emplea generalmente ácido salicílico o ácido glicólico. Estos productos trabajan destruyendo una capa microscópica de células de la piel, lo que ayuda a desatascar los poros y a eliminar el incremento de células epiteliales muertas.

El mismo efecto puede lograrse mediante el empleo de una tela o un líquido abrasivo aplicado en las zonas con lesiones. Los tratamientos químicos con ácido glicólico es recomendable realizarlos cada dos a cuatro semanas por un período de seis meses, en el caso de tratamientos con ácido salicílico la abrasión es más moderada e incluso se incluye en los medicamentos sin receta que se pueden comprar en cualquier farmacia. Estos medicamentos pueden utilizarse a diario.

Extracción de espinillas y puntos blancos

Las comedones (espinillas y puntos blancos) pueden ser extraídas por un dermatólogo que utilice instrumentos estériles. Se aplica una crema anestésica alrededor de la zona a tratar y luego se extraen las comedones utilizando un instrumento con forma parecida a una pluma, que abre el extremo superior de la lesión y permite la salida y eliminación de las células muertas que estaban atascadas dentro del poro, así como la salida del sebo.

Como complemento al tratamiento se aplica a continuación una crema antibiótica que evita cualquier tipo de infección. Es importante no tratar de hacer este procedimiento en casa, apretando o estallando los granos, ya que puede provocar una mayor infección y que se presenten marcas permanentes.

Drenaje

El acné severo puede causar a veces la formación de quistes bajo la piel. Estos quistes pueden ser dolorosos y desfigurar el rostro. Los quistes más pequeños se pueden tratar con inyecciones de cortisona que aplastan las lesiones en un par de días. Los quistes más grande pueden necesitar ser drenados para luego poder ser removidos quirúrgicamente. El drenaje puede ayudar a aliviar el dolor asociado con los quistes y reduce también la posibilidad de que el paciente quede con marcas.

Este procedimiento se realiza siempre en la consulta del dermatólogo con instrumentos estériles. Es importante no tratar de repetir este proceso en casa ya que podría provocar una infección muy severa en la zona manipulada, e igualmente pueden producirse marcas que adquieran carácter permanente.

Terapia de luz y láser

La terapia de luz y láser es utilizada a veces para combatir las bacterias que causan el acné. Es especialmente útil para tratar el acné que se desarrolla en áreas de difícil alcance, pero existe el problema de que sea una solución solo a corto plazo, ya que no hace nada por reducir la producción de sebo ni la acumulación de células muertas de la piel.

La terapia del láser es útil para tratar las cicatrices causadas por el acné. Puede ser utilizado tanto para cicatrices a nivel superficial, como para marcas que se localizan en un nivel más profundo del tejido epitelial, y que son causadas por casos más severos de acné.

Mucha investigación se está realizando actualmente sobre el uso del láser para el tratamiento del acné. Se están estudiando varios enfoques posibles; eliminar la bolsa del folículo que produce el pelo, atacar a la glándula que produce el sebo, o formar oxígeno dentro de las bacterias para con ello matar todas las bacterias presentes.

Aún no hay suficientes datos para poder afirmar de manera rotunda que el tratamiento del acné por medio del láser no pueda causar algún tipo de daño permanente a la piel, pero sí ha quedado demostrado que son seguros y buenas alternativas.